martes, noviembre 17

Motivos para apasionarse con los audiovideos

¿Y quién dijo que en El Salvador no producimos cine y audiovideos con calidad de exportación?

Chequen el esfuerzo de CEROUNOTV, una idea, un sueño realizado por salvadoreños para el mundo entero:




www.cerounotv.com

martes, noviembre 3

Novedades de La Garúa





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Además pueden visitar el renovado rostro de su página aquí.

miércoles, octubre 28

Las Flores, de Denise Phé-Funchal


Las Flores: la novela de Denise Phé-Funchal


La novela de Denise Phé-Funchal es un animal misterioso, lleno de detalles. Tiene un pelaje azul y se alimenta de las flores que crecen al borde de una tumba, al pie de una estatua de mármol y bajo una leyenda oscurecida por el recuerdo infiel e ingrato de una novia famosa: La novia del Cementerio de los Ilustres.

Tres iniciamos la tarea de escribir un cuento acerca de la maravillosa leyenda: Denise, Renato Buezo y su servidora. Partimos de la historia fragmentada --y poco creíble-- que un anciano nos contó a la salida del cementerio. Y los tres empezamos a enamorarnos de la leyenda, pero no con la magnitud con la que alcanzó Denise. Cada quién prometió regresar con un cuento y años después Denise regresó con una novela que acaba de salir a la luz bajo el respetable sello guatemalteco de F & G Editores.

Lo que encontré en el libro fue lo que yo hubiera querido escribir en mi cuento: detalles. No una simple descripción fastidiosa en lo que caemos generalmente los novatos que queremos escribir narrativa. Al contrario. La novela es rica en acción y dentro de esa acción cada personaje se mueve con comodidad y fluidez en un ambiente fascinante, lleno de retorcidas tramas. Los personajes están íntegramente construidos y palpitan angustiados ante una sociedad de doble moral, donde cada quién se resguarda las espaldas por mantener la buena reputación de las familias más adineradas de la ciudad. Mantener el status es más importante que la felicidad, aunque todo el mundo susurre lo que realmente está pasando. El pueblo dice, en voz baja, el escandaloso trato entre la iglesia católica y la alta sociedad. Un trato que llevará por saldo algo más que una boda arreglada. El final es una daga bien afilada que llega a travesarnos las vísceras, los huesos y la conciencia. La crueldad es su principal característica que se contrapone a la imagen femenina. Imagen que se encuentran en primer plano. Madre e hija entre sentimientos, rencores, celos, pasiones reprimidas y secretas se manifiestan en la luchan por ser la más fuerte y la más beneficiada. Los hombres se muestran minimizados, pasivos y despreocupados, siempre en un mundo diferente, creado para ellos y construido por las propias mujeres que mueven cielo y tierra sin que ellos se enteren. Murallas, pasillos, callejones, sucesos inimaginables e insondables surgen en la cabeza de las mujeres y sólo pueden llegar a desembocarse en las cloacas secretas de la iglesia.

Entre las cosas más ricas de la narración encontramos un manejo depurado de la investigación. Todo lo relacionada a la moda y a las costumbres de una época a principios del siglo XX, o posiblemente, mucho más atrás. Delicados detalles embellecen y ennoblecen el relato:

“A las cinco y media en punto asomó el grupo acompañado por la vieja chaperona y un muchachillo enclenque que cargaba el estuche negro de un enorme violonchelo. La caravana atravesó presurosa la calle hacia la plaza. Encabezaban con paso delicado bajo las faldas levantadas que evitaban las pozas, dos pares de botines idénticos de color azul oscuro, tacón discreto, punta alargada, con hileras de botones que seguían perfectamente la curva de los delicados pies, desde el borde extremo a la altura del tobillo, hasta el dedo chico. Les seguían un par de botas negras, de punta torneada, tacón pequeño, con listones sombríos que atravesaban uno a uno los ovalados ojetes plateados desde el borde, que se perdía entre el encaje de la combinación de algodón bajo la falda la falda recta y plomiza de rayón, hasta justo sobre la mitad de dónde imaginaba estaría la curva del pie. Atrás, dos indisciplinados y delicados pares de botines, uno marrón con pequeñas flores bordadas sobre el cuero y cordones de algodón bordeaux, y uno azul más pequeño sin más adorno que un borde aceitunado y cintas del mismo color.” (Pág. 11)

Sin ser una novela feminista, moralista o rutinaria, “Las Flores” nos entrega una trágica historia de mujeres y de la mano de Denise Phé-Funchal exploramos el mundo en otras dimensiones humanas. La voz narrativa juega a transformarse de testigo a omnipresente para mostrarnos diferentes puntos de vista. Incluso, llega a pasar que,la voz narrativa sea entregada al propio lector y sin darnos cuenta nos envuelve en el círculo vicioso de los chismes que se circulan en el barrio. Chismes que se dicen en voz baja por temor al qué dirán de nosotros mismos, de nuestras buenas costumbres, del miedo a ser expuestos ante el juicio de las miradas de los demás que no se salvan de ser culpables. Todo queda entre nosotros bajo una fachada impecable y perfecta. Todo está dicho y nunca se aclaran las sospechas con certeza, sino que quedan allí como un suceso natural y terrible de la vida.

Una novela inolvidable y altamente recomendable.


Publicado originalmente en www.centroamerica21.com



domingo, octubre 25

Sexto aniversario de La Casa del Escritor

El 24 de octubre tuvimos casa llena porque celebramos el sexto aniversario de la Casa del Escritor y el 110 aniversarios del nacimiento de Salarrué. Se llevó a cabo varias actividades artísticas: danza, música, exposición de vídeos en el cuarto de Salarrué para adultos y para niños un cuarto lúdico en la casa de Maya, una exposición fotográfica en la Sala de Zelié Lardé con el Grupo Flickrs de El Salvador, en fin, una alegre y colorida tarde para compartir con los amigos y gente nueva. He aquí algunas fotografías que logré captar con mi camarita.


Roberto Quezada, director nacional de Espacios de Desarrollo Cultural dio las palabras de inauguración.

Desde el hospital Rafael Menjívar Ochoa, director de La Casa del Escritor elaboró pequeño discurso para celebrar el sexto aniversario de la Casa del Escritor:

Compañeros y amigos, como todos los años anteriores ha sido un orgullo y un privilegio trabajar con ustedes, en esta ocasión entre 2008 y 2009 (más lo que se acerque). Este año, incidentalmente, no podremos estar juntos en el sexto aniversario de la Casa del Escritor; quizá podría arreglarse algo pero no me parece que un hospital sea lo más amable para una celebración como esta, ya habrá pronto, si acaso es necesario, otro motivo o pretexto para conversar personalmente.

Durante meses o años, algunos más de un lustro, digamos casi ocho años para redondear, nos ha unido alguna rama de la literatura, quizá la gana de probar cosas que no habíamos hecho: el baile, el vídeo o el periodismo. En general me atrevo a decir que lo que nos une es la gana de estar juntos y conversar sobre temas importantísimos con personas que el tiempo ha vuelto también importantísimo. Descubrir nuevos compañeros donde antes sólo había desconocidos y siempre encontrar un espejo enriquecedoramente diferente en la obra, las ideas y en las palabras del otro.

No debemos olvidar que nos encontramos bajo la sombra siempre amable de Salarrué, bajo su locura creativa y que aquí todo se vale excepto no divertirse. En este espacio tan mágico o tan humano, como nosotros queramos que lo sea, cada uno tiene la oportunidad de ser quien quiera y caer de manera especial en la tentación de ser uno mismo que es precisamente el juego de locura de Salarrué.

Nunca he sido muy dado a hablar en este tipo de eventos en lo especial cuando estoy ausente. Pásenla a gusto, revira contris y sacabuches.




Tania Primavera Preza, representante del Museo de la Palabra y la imagen haciendo acto de presencia en la actividad, Johanna Maroquín y Krisma Mancía (representantes de La Casa del Escritor)

MomentoSantiago Vásquez tocó cuatro piezas musicales, una de ellas fue una composición de Rafael Mnejívar Ochoa.


René Figueroa, inaugurando la Muestra Fotográfica del Grupo Flickrs de El Salvador que estará hasta el 20 de noviembre en la pequeña sala de exposiciones Zelié Lardé.



Muestra Fotográfica del Grupo Flickrs de El Salvador.



Johanna Marroquín y su grupo de Danza.


Tania Primavera en acción con el juego lúdico de la tarde: Los Izalcos.


Algunas personas que asistieron.


Y gente de La Casa mostrando sus regalos.

lunes, octubre 19

Señoritas con minifaltas no se aceptan en el reino de los intolerantes a la lactosa

Hay reglas que se hicieron para respetarse y otras para romperse. Yo soy una de esas mujeres que respeto las leyes al pie de la letra, pero a veces me salto del "guacal" y me revelo ante cualquier ley o reglamento que me parezca discriminatorio.

Como muchos saben, desde hace más de un mes frecuento un hospital para acompañar a Rafael en su recuperación. Estos días no han sido tan placenteros por ambas partes porque Rafael se aburre como una ostra al verse desconectado del mundo, sin internet y sin posibilidades de salir ni al patio, y yo porque me la paso viajando en transporte colectivo todos los días, caminado en las calles del centro de San Salvador y peleándome con los porteros del hospital. No hay día en que no insulte mentalmente al portero de turno o que me enfade con los burócratas trabajadores del hospital. Todos los días me sorprenden. Todos los días me enfado.

Hace unos días fue la gota que rebalsó el vaso. Resulta que, como niña muy moderna, decidí vestirme con minifalda combinada con mi malla favorita (lycras como le dicen aquí) y qué creen... el estúpido del portero me dijo: vestida así no podés entrar. ¡Chispas y centellas! La ira se me subió a la cabeza, pero esta vez a una intensidad descontrolada, tanto que hasta la vista se me tiñó de rojo. ¿Cómo que no puedo entrar?, le dije. No, niña, no podés entrar vestida de esa forma. Lo dice el reglamento que está puesto aquí, dijo el portero señalando un cartelito con letritas chiquititas. ¡Estallé! Le dije al julano que no iba a permitir semejante estúpidez y en seguida arranqué el cartelito con letritas chiquititas, y le dije: "Usted, no sabe con quien está tratando. Usted, no me va impedir entrar". Di un paso adelante. El estúpido me sujetó del brazo con mucha fuerza y yo le metí un codazo en las costillas que lo dejó asustado y con lo cual logré librarme de sus garras. Me gritó que me detuviera. Yo le grité que me lo impidiera. Me siguió gritando. Yo no detuve mi marcha. Antes de que llegara al área donde se encuentra Rafael tuve que meterme al baño donde lloré por el ultraje. Luego tuve miedo de ser expulsada para siempre del hospital a punta de fusil por los militares que se encuentran la entrada del hospital. No pasó nada, por supuesto, pero ahora cada vez que ese portero me mira, me dice: usted sí que es brava. ¡Manchada la pared quisiera dejar con sus sesos, si tuviera la oportunidad de conseguir una bala calibre "por qué no te callas"!, le digo en silencio y le sonrío como una niña que se acaba de saltar un cerco.

Una invitación especial



La Casa del Escritor
Museo de la Palabra y la Imagen

Tienen el placer de invitarle a la conmemoración del 110 aniversario del natalicio de Salarrué y el sexto de la creación de la Casa del Escritor

Una tarde con Salarrúe

Exposición fotográfica del Grupo Flickr El Salvador, teatro, música y actividades lúdicas para niños y niñas.

Sábado 24 de octubre de 2009, Villa Monserrat, Av. Salarrué, Los Planes de Renderos. 2 pm.

Para mayor información llamar a 2280-5538

¡Los esperamos!

domingo, octubre 18

¿Otra vez militares en las calles?

Todos sabemos que desde los Acuerdos de Paz fue creada la Policia Nacional Civil que se basa en la construcción de una sociedad civilista y democratica, y que trata de garantizar el orden, el servicio y la portección de los salvadoreños ligados a los Derechos Humanos. Y hemos pasado 17 años en esa aparente paz donde recobramos un poco la confianza en la gente que porta armas y uniforme. No ha sido fácil volver a confiar. La guerra civil dejó cicatrices abiertas y por eso causa miedo ver hombres con uniformes verde olivo, botas relucientes y metralleta o fusiles entre sus manos caminado SOLOS en las calles. Tampoco es agradable verlos en las entradas de los hospitales, en los centros comerciales o culturales acariciando sus armas, simpre listos para disparar a cualquiera que los desafie con la mirada. Ver militares en la calle sin que los acompañe un agente de la PNC no es nada reconfortante y da la impresión de que volvimos al pasado. A veces siento desprecio por ellos y tristeza cuando leo este tipo de declaraciones:

“El trabajo combinado de la Fuerza Armada es bueno porque va a haber más respeto. Antes, cuando estaba la Guardia, dos guardias ponían quieto un pueblo. Y hoy es necesario por la inseguridad que vive el país”, opinó Milagros Navas.

¡Dos guardias ponía quieto a un pueblo! ¿Y por qué no dice dos agentes policiales de la PNC pueden poner orden y seguridad a un pueblo? ¿Dónde quedó la cultura de paz que tanto dicen que debemos construir? ¿Volveremos a los tiempos militarizados del General Maximiliano Hernández Martínez? ¿Por qué dicen que se eliminará la inseguridad, la violencia y se recobrará el respeto poniendo al ejército en las calles? ¡Están locos!

jueves, octubre 15

Mi palabra favorita es gato

Respondí las preguntas del cuestionario de la Revista Séptimo Sentido ( publicado el domingo 11 de octubre) y lo pueden encontrar aquí. Gracias a Gabriel Labrador y al equipo de Séptimo Sentido por el interés de quererme conocer y acercarse a mí a través de mis pequeñas cosas. Claro que no dudo que no falte alguien que quiera atropellarme en la calle por provocadora, irreverente y por tener las agallas para decir lo que se me antoje. Y estoy contenta por las preguntas del cuestionario, pero también quiero poner las 13 preguntas que no se publicaron (por razones de espacio) y que hoy las coloco en este blog.

¿Cuál es su ideal de felicidad perfecta?

Mi felicidad perfecta sería que en el mundo no existiera el dolor, la desigualdad y la injusticia.

¿Cuál sería su mayor desdicha?

No poder volver a escribir.

¿Qué cualidad prefiere en el hombre?

La sencillez.

¿En qué circunstancias sería capaz de matar?

Soy capaz de matar a alguien que me amenace con hacerle daño a mi familia.

¿Cuál ha sido el momento más romántico de su vida?

Tengo muchos, pero el más especial fue cuando mi esposo regresó de Costa Rica y me obsequió una cajita de madera que contenía un hermoso poema escrito por él.

¿Cree en la inmortalidad del alma?

Sí, sobre todo cuando creo que en mi próxima vida reencarnaré en un felino.

¿Qué cambiaría en su vida?

Nada. Soy lo que soy por mi pasado.

¿Qué significa la familia?

Con el tiempo entendí que una familia es un grupo de personas que se quieren, se cuidan y se respetan entre sí. Tengo suerte de tener una gran familia donde puedo incluir, como hermanos, a mi amigos.

¿Qué le desea a su peor enemigo?

La soledad y el olvido.

¿Qué piensa del dinero?

Necesario para vivir , inútil para alcanzar el éxito y la felicidad.

¿Qué piensa cuando ve a un anciano?

En que jamás llegaré a vieja.


¿Cuál es su palabra favorita?

Gato.

¿Cuál es su súper héroe favorito?

Batman.

¿Qué soñaba en su infancia que sería de mayor?

Escritora. Me costó y me sigue costando.